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En la finca de S´Olivar el año 2004 va a dar paso a una nueva etapa. Durantes los pasados meses se han realizado importantes reformas en dos de sus edificios para convertirlos en casas de agroturismo, con el alto grado de calidad que esta categoría turística exige. S´Olivar es un santuario enclavado en el valle de Estellencs, un valle privilegiado en cuanto a belleza paisajística y conservación medioambiental, a orillas del azul Mediterráneo y al pié del majestuoso Galatzó. Con su conjunto de edificios, es la sede de la Fundació S´Olivar, cuyos objetivos se refieren a la ecología, la solidaridad y los valores culturales y espirituales. Se trata de una muy antigua finca agrícola de bancales de piedra, olivos centenarios, higueras, almendros, algarrobos y bosque de encinas y pinos.Ya en el siglo XII existía una de las casas que han sido restauradas en estos últimos meses. | |||
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En S´Olivar, como en tantos otros rincones escondidos de nuestra magnífica Serra de Tramuntana, el entorno es de una belleza y armonía colmadas de fuerza y serenidad a la vez. No es por ello extraño que, a lo largo de los siglos, miles de seres humanos hayan buscado en la Serra aquella paz, plena de inspiración y energía, que necesitaban en sus vidas. Algunos son tan conocidos como Ramón Llull, Frédéric Chopin y George Sand o Robert Graves, y otros, la gran mayoría, anónimos. También nosotros llegamos a ella, en esa misma búsqueda, en el verano de 1970. Años mas tarde, en 1992, constituimos nuestra fundación movidos por tres grandes preocupaciones: el sufrimiento de la gran masa de desheredados de nuestro mundo, la acelerada destrucción medioambiental de nuestro precioso planeta y la falta de valores y sentido en nuestros países desarrollados. Bajo el lema Somniar i construir un mon més fraternal en un entorn més habitable comenzamos a apoyar desde aquí las tareas de misioneros y ONGs en África y Sudamérica. Pero el otoño de 1996 fue un importante punto de inflexión en nuestras tareas de solidaridad. Cientos de miles de refugiados hutus eran perseguidos y asesinados en el este del Zaire por los ejércitos invasores de Rwanda, Uganda y Burundi. Avanzaban hacia el control de los excepcionales yacimientos mineros de aquella región. Mientras, la comunidad internacional permanecía silenciosa, los EEUU bloqueaban cualquier intento de intervención humanitaria que obstaculizase el avance de sus tres aliados y las ONGs observaban impotentes. Cáritas internacional, en un gesto de transparencia que debería ser más frecuente en el mundo de la solidaridad, publicaba en todos los diarios un comunicado, de una página entera, lamentando ante sus donantes que los ejércitos invasores no les permitiesen el acceso a los refugiados y que, por tanto, los cuantiosos donativos recibidos no pudiesen cumplir sus objetivo. Fue entonces cuando, bien conscientes de los límites de la ayuda económica y de que sin paz no puede haber cooperación al desarrollo, surgió dentro nuestro con una gran fuerza una cuestión clave: ¿Vamos a permitir que los canallas que provocan esos grandes crímenes contra la humanidad -los más graves desde la II Guerra Mundial, según ha afirmado recientemente Luis Moreno Ocampo, Fiscal General de la Corte Penal Internacional- decidan también en qué causas podemos intervenir las ONGs y a qué pueblos debemos abandonar a su suerte? Fue también entonces cuando, con una intensidad nueva, optamos por aquello que se convertiría a partir de entonces en nuestra principal vocación: la denuncia, la presión, y la movilización social. Y fue precisamente esa opción aparentemente utópica y puramente testimonial de una fundación como la nuestra, tan insignificante internacionalmente, la que nos catapultó al ámbito internacional. Llegó entonces nuestro ayuno de 42 días en Bruselas. Llegaron también apoyos tan importantes como el de una veintena de Premios Nobel o el del Parlamento Europeo en pleno. Un poco más tarde llegaron reconocimientos tan importantes como el de El coraje de la conciencia, en Massachusetts, o la Candidatura al premio Nobel de la Paz -con el apoyo de tantas y tan excepcionales instituciones, organizaciones y personalidades, candidatura renovada este año por Cynthia McKinney, congresista demócrata continuadora de la lucha de Luther King y enviada especial de Clinton al África de los Grandes Lagos-. La no violencia proclama que la verdad es poderosa más allá de la pequeñez del mensajero y nosotros seguiremos hasta el fin de nuestros días por ese camino que abrieron seres como Jesús de Nazaret, Gandhi o Martín Luther King. Lucharemos hasta el fin para que caigan dictaduras tan feroces como la de Rwanda. En el 2004 presentaremos nuestra querella criminal contra esos grandes protegidos de los EEUU, responsables de la desaparición de varios millones de seres humanos y, entre ellos, de 10 españoles. También auspiciaremos el inicio de un importante Diálogo interétnico rwandés. Y nos esforzaremos por continuar apoyando algo tan importante para la paz como es la educación -durante estos últimos años, gracias sobre todo a las ayudas del Govern y del Fons Mallorquí, hemos podido proporcionar educación y alimentación a miles de niños en el África de los Grandes Lagos y también en Argentina-. Por eso, S´Olivar es un agroturismo para la paz en un doble sentido. En él se puede disfrutar de la paz interior que la Serra puede aportarnos. Pero también, con los beneficios que genere, se financiarán las actividades de la fundación en favor de la paz y la democracia en Rwanda, en el antiguo Zaire y en toda el África de los Grandes Lagos. 18 al 22 de diciembre de 2003. Juan Carrero Saralegui. Semanario Setdies |
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La FINCA de SOLIVAR se encuentra en el hermoso valle de Estellencs, a unos 400 metros sobre el nivel del mar y arropada por el pico Es Galatzó. El entorno natural, el silencio que invade la mayoría de los 60.000 metros cuadrados de superficie donde se contemplan hermosos bancales, no puede ser más reparador. La hospedería se reparte por diferentes alturas entre tres casas. |
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Dependiendo de la ubicación, el grado de silencio a respetar es absoluto. Incluso la casa más pequeña está destinada a aquellos que quieren vivir el desierto. La Fundación SOlivar está formada por un grupo cristiano, pero en sus estatutos figura como organización no confesional para que los no creyentes puedan participar en sus programas de cooperación en países de Europa, América y África. De esta filosofía se impregna SOlivar, y a los huéspedes se les deja con total libertad pero se les pide, en la información que se encuentra en cada vivienda, que respeten el silencio y la naturaleza que los acompaña. El mar y los recorridos por la montaña ayudan a la reflexión y a enterrar desasosiegos. Pag. 46. Paca Arceo.
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S´Olivar La finca S´Olivar, una antigua explotación agrícola de bancales de piedra, olivos centenarios, higueras, almendros, algarrobos y bosques de encinas y pinos, va a dar paso a una nueva etapa. Tras un proceso de reforma, dos de sus edificios (uno de ellos del siglo XII) han sido convertidos en casas de agroturismo. S´Olivar es un santuario situado en el valle de Estellencs, cerca del mar y al pie de monte Galatzó. Su conjunto de edificios constituyen la sede de la Fundació S´Olivar, cuyos objetivos se refieren a la ecología, la solidaridad y los valores culturales y espirituales. Este joven espacio para la paz se estrena con una "cumbre" entre hutus y tutsis. |
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Aunque el presidente de la Fundació S´Olivar
es Joan Carrero (Candidato al Premio Nobel de la Paz), persona
muy conocida en el mundo de la solidaridad por sus acciones,
ayunos y denuncias sociales a favor de la paz y la democracia
en todo el Africa de los Grandes Lagos, en la Fundació
hay otros dos miembros del patronato: el sacerdote Miquel Suau
y la psicóloga Susana Volosín, esposa de Joan Carrero.
Nos adentramos en la pequeña ermita en la que vive el
Padre Miquel y lo encontramos sentado junto a una mesa camilla.
Nos da una cálida bienvenida y nos invita a sentarnos
a su lado. "Joan Carrero y yo vinimos aquí el verano
de 1970", recuerda el padre Miquel. "Empezamos haciendo
vida contemplativa pura, o sea, oración y silencio. Ahora
me gusta alternar el silencio con el hecho de atender y ayudar
a la gente que viene. Les ayudo a conectar con esta dimensión
interior; iniciarlos en este trato directo con Dios. A veces
mi ayuda se resume en escucharles y en hacer, juntos, un poco
de oración o de silencio". Nos extraña que
haya gente, hoy en día, con inquietudes espirituales y
así se lo manifestamos. "Más que inquietud
espiritual, yo creo que están hartos de lo que encuentran
en la vida ordinaria y necesitan un sentido más profundo,
que les llene más. Y vienen aquí a buscar esto.
No buscan una cosa concreta sino algo que les ayude y les de
más coraje para enfrentarse a la vida diaria". Agricultura ecológica.
El trabajo en cualquier finca, ya sea de montaña o de
llano, nunca se acaba y requiere mucho esmero y atención
como la limpieza forestal, cortar leña...Salimos al monte
y nada mas iniciar la ascensión encontramos a Luciano
Fredes, un argentino que vive en una de las casas de S´Olivar
junto a su esposa, Cecilia, y sus dos Hijos: Sol, una preciosa
niña de 7 años de enormes ojos azules y Federico,
un niño grandote y hermosote como su padre, de unos pocos
meses. Sonríe al explicar que en Mallorca vive "muy
bien". "Mi trabajo en la finca es de mantenimiento:
construir los bancales (marges), acometer los arreglos de las
casas, y todas las tareas agrícolas como cortar el pasto,
recoger las aceitunas, podar los árboles...". La capilla. Subimos hasta una
pequeña capilla y en los escalones de acceso, arreglando
unas plantas, nos encontramos a Rosa Pujol Pons, una monja del
Sagrado Corazón que ha sido misionera en el Congo durante
12 años. "Llevo ocho años viviendo en S´Olivar.
Antes me encargaba de todo: las reservas, la limpieza... pero
ahora solo estoy aquí, en la capilla. En invierno enciendo
la chimenea, cuido las plantas... en una palabra hago todo lo
que está en mis manos para que aquellos que acuden a la
eucaristía de los sábados se sientan bien acogidos". Joan Carrero. Joan Carrero es
uno de los tres pilares de la Fundació. Antes de empezar
con las preguntas referentes al agroturismo uno siente curiosidad
por averiguar en que anda metido actualmente. "Dedico el
2004 a escribir un libro que me habían pedido desde hacía
tiempo tres grandes editoriales. Aún no tengo el titulo
definitivo pero lo que está claro es que incluirán
las palabras gracias y coraje". Sábado 1 de Mayo de 2004. Texto: Xisco Busquets. Fotografia: Miguel Ángel Cañellas. Semanario de Ultima Hora "Brisas". |
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